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Diablo (Satanás)
Figura del adversario cósmico del bien. En la Biblia hebrea, «ha-satán» —con artículo— no es un nombre propio ni el enemigo de Dios, sino un fiscal de la corte celestial que actúa con su permiso (Job, Zacarías). El adversario cósmico —jefe de los demonios, príncipe de las tinieblas— se desarrolla en el judaísmo del Segundo Templo (1 Enoc, Jubileos, Qumrán), con influencia del dualismo iranio. El Nuevo Testamento hereda un Satanás personificado pero sin biografía. «Lucifer» procede de una lectura cristiana de Isaías 14, un poema sobre el rey de Babilonia. La historia completa —la caída por soberbia antes de la creación, la guerra en el cielo, el tercio de los ángeles— la arman los Padres y la fija la literatura medieval y moderna, sobre todo Milton.
Tradición
El diablo es un ángel de alto rango —Lucifer— que se rebeló contra Dios por soberbia antes de la creación del mundo, arrastró consigo a un tercio de los ángeles, tentó a Adán y Eva en forma de serpiente y es desde entonces el enemigo de Dios y el señor del infierno.
Dato histórico mínimo
En la Biblia hebrea, ha-satán («el acusador», siempre con artículo) es un cargo, no un nombre: un miembro de la corte celestial que ejerce de fiscal y actúa con permiso de Dios (Job 1-2; Zacarías 3; Números 22:22). Solo un texto tardío, 1 Crónicas 21:1 (postexílico), usa «Satán» casi como nombre propio —y lo hace reescribiendo 2 Samuel 24:1, donde era Dios quien incitaba a David—. El adversario cósmico —jefe de demonios, príncipe de las tinieblas— se desarrolla en el judaísmo del Segundo Templo (los ángeles caídos de 1 Enoc, Mastema en Jubileos, Belial en Qumrán), con influencia del dualismo iranio. El Nuevo Testamento hereda un Satanás personificado y activo, pero no cuenta su origen. «Lucifer» viene de la traducción latina de Helel («astro brillante») en Isaías 14:12, un poema de burla contra el rey de Babilonia que los Padres aplicaron a Satanás. La biografía completa la arman la patrística (Orígenes, Agustín) y la fija la literatura: Dante y, sobre todo, Milton (El paraíso perdido, 1667).
Problema historiográfico
Se discute el peso del dualismo zoroástrico (Angra Mainyu / Ahriman como principio del mal): el parecido es fuerte, pero el judaísmo mantuvo a Satanás creado y subordinado, y las fuentes iranias que describen el sistema son de datación tardía. También se debate cuándo la serpiente del Edén pasa a identificarse con el diablo (Sabiduría 2:24, siglo I a.C.) y qué función social tuvo la figura (Pagels: demonizar al adversario del propio grupo).
Grado de consenso
Existe consenso amplio en que el diablo del imaginario cristiano —ángel caído por soberbia, con nombre propio y biografía— es fruto de un desarrollo posterior a la Biblia hebrea, y en que Isaías 14 trata de un rey humano, no de Satanás.
Ficha en estado editorial_review. Desarrollo completo en el artículo ¿De dónde viene la idea del diablo?.
Relaciones
- INFLUENCED_BY → Judaísmo del Segundo Templo — La demonología apocalíptica (ángeles caídos, príncipe de los demonios, dualismo luz/tinieblas) es el suelo del que sale el adversario cósmico.
- PRESENT_IN → Infierno — El diablo y el infierno se desarrollan en paralelo y con las mismas fuentes; el diablo como «señor del infierno» es una asociación posterior, no bíblica.
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Villa B., A. "Diablo (Satanás)". Atlas histórico, antropológico e interactivo de los cristianismos. Versión 0.1. Última revisión: 2026-09-10. https://cristianismos.com/es/ideas/diablo/